“Los niños con cáncer no necesitan milagros: necesitan investigación”

Imagen Telecinco

El miércoles de madrugada. De madrugada al jueves. Fue cuando Telecinco estrenó, de la mano de Ana Rosa Quintana, el nuevo programa titulado ‘Mujeres al poder’. Parecía, de entrada, un grito de guerra. Pero no necesariamente ha de considerarse como tal. O sí, según motivaciones y subjetividades personales. Dígase, de entrada, que sí se trata de un programa sobre “el empoderamiento femenino”. Pero desde el prisma del relato veraz de historias de superación.

Ignoramos si el horario es el adecuado, en tanto en cuanto cuesta Dios y ayuda quedarse en vilo hasta las dos de la madrugada. Este crítico televisivo hizo un esfuerzo titánico al respecto. Aunque el tema sea sugerente, la cadena no debe apostar tan libremente doble contra sencillo. Las personas elegidas para la puesta de largo del programa eran todas conocidas por alguna faceta u otra. Hay quien se pregunta si fueron protagonistas ‘mujeres al poder’ o ‘mujeres del poder’. De todo un poco en pequeñas dosis.

Por su valor testimonial reflejamos la aportación de Mayte Cañizares, que apellidaron así por ser la mujer del célebre ex portero de fútbol Santiago Cañizares. Error de guión. Contradicción al canto. Sí hablamos de un programa de valorización de la mujer no ha de arrebatarse a Mayte su verdadero apellido. Hubo otros errores de semejante cariz a lo largo de la emisión. A menudo el fin del mensaje de un programa no termina de calzar con su propia coherencia temática.

Mayte Cañizares es una madre coraje. Perdió a su hijo pequeño, tras no superar un cáncer. Ella lo recuerda con fortaleza: “Santi era un Ángel. Su última palabra fue ‘mamá’. Antes de fallecer por un tumor cerebral. De lucha estuvimos quince meses. Mi misión era recuperar lo mejor de él. La esperanza… ningún padre la perdemos nunca. Porque es tu hijo”.

Y añade: “Después de haberse ido, tengo la sensación de que he de seguir viviendo por él. Me dejó mucha paz. Nadie está preparado para perder un hijo. Pero estoy convencida de que Santi se siente orgulloso de su familia. Mis hijas a día de hoy son felices. Aunque echan de menos a su hermano. Porque sabemos que su alma, su esencia, sigue aquí en este mundo. Lo importante es seguir investigando para, en el futuro, regalar vida a estos niños. Los niños con cáncer no necesitan milagros, necesitan investigación”. Se pone de manifiesto que, en España, el cáncer infantil tiene menos presupuesto que la producción de una película.

 

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