‘Impulsa’, un proyecto para fomentar la autonomía de personas con discapacidad El nuevo proyecto de la fundación Juan XXIII Roncalli, 'Impulsa', se basa en la prestación de apoyos personalizados a personas con discapacidad intelectual

Dos de los trabajadores de la Fundación Roncalli beneficiarios del proyecto 'Impulsa'
Dos de los trabajadores de la Fundación Roncalli beneficiarios del proyecto 'Impulsa'

La fundación Juan XXIII Roncalli ha puesto en marcha ‘Impulsa’. Este es un proyecto dedicado a la prestación de apoyos personalizados a personas con discapacidad intelectual. Tiene como objetivo fomentar su independencia y autonomía.

La iniciativa ha beneficiado ya a 21 trabajadores de la fundación de entre 18 y 65 años a través de diversas actividades. En estas, también han participado algunos de sus compañeros, profesionales de la fundación y un equipo de voluntarios.

Este proyecto se desarrolla en tres áreas. La primera de ellas es la formación a través de talleres grupales. Con esto se busca reforzar el aprendizaje y entrenamiento de determinadas habilidades y herramientas. Todo ello con el objetivo de contribuir a mejorar su autonomía en el día a día.

La segunda parte consiste en la prestación de apoyos personalizados para dar respuesta a necesidades concretas individuales de acompañamiento. Dicho servicio se presta tanto en el domicilio familiar como en el entorno comunitario. Esta es una acción que se completa con el desarrollo de actividades de ocio inclusivo y tiempo libre en grupo.

En este sentido, la psicóloga y responsable del proyecto, Blanca Berrio, ha asegurado que éste ha supuesto una mejora “significativa” en la calidad de vida d elos participantes, al tiempo que ha matizado que todos han mostrados un “alto grado de satisfacción” con esta experiencia.

“Papel activo” de las personas con discapacidad

Esta metodología participativa permite que las personas con discapacidad adopten un “papel activo” en la toma de decisiones sobre aspectos de su día día, incrementando su bienestar emocional y personal, además de lograr mejorar sus competencias.

Desde la fundación han asegurado que la mejora de la autoestima de los participantes se ha traducido en una mayor motivación en el trabajo, así como en una mejora del clima laboral y del trabajo en equipo.

Berrio ha subrayado eque este tipo de experiencias suponen un “gran desarrollo” para las personas con discapacidad intelectual, cuyos perfiles, según ha destacado, se quedan habitualmente fuera de las ayudas.

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