Dejar un piso de alquiler antes de que cumpla el contrato de arrendamiento, puede generar conflictos entre el casero y el inquilino. Muchas personas que alquilan inmuebles no saben que la ley y los contratos de alquiler suelen establecer ciertas cláusulas, que deben cumplirse si se desea abandonar la vivienda antes de lo previsto.
En estos casos, el arrendador puede exigir que se cumpla con plazos de preaviso, que varían según lo estipulado en el contrato, o incluso cobrar una indemnización económica por la cancelación anticipada.
¿Qué necesitas saber de tu contrato de vivienda de alquiler?
Una de las cosas esenciales que deben hacer los inquilinos antes de irse de la vivienda, es revisar las cláusulas que se incluyen en el contrato. Una vez firmados los documentos, el incumplimiento de ciertas condiciones puede generar gastos imprevistos o incluso complicaciones legales.
Si quieres salir de la vivienda antes de tiempo, es conveniente revisar si existen cláusulas de salida anticipada. En muchos casos, los contratos incluyen una condición que obliga al inquilino a notificar la salida con un plazo de preaviso, que suele ser de dos meses.
Además, es importante destacar que las cláusulas de salida pueden variar dependiendo del tipo de contrato que se haya firmado. Asimismo, en ocasiones, el contrato de alquiler podría exigir un preaviso más largo, o incluso permitir la salida sin penalización bajo ciertas circunstancias.
Consecuencias de dejar el piso de alquiler sin preaviso
En caso de que quieras dejar tu piso de alquiler, te conviene revisar si existen cláusulas de salida que puedan afectar a tu decisión. En el contrato de arrendamiento encontrarás todo lo necesario para realizar el proceso de forma correcta.
Si existe la cláusula de salida pero tienes la posibilidad de negociar con el propietario, trata de llegar a un acuerdo que te permita salir sin penalización o con una penalización más baja. En caso de que tengas dudas o encuentres complicaciones con el casero, te recomendamos pedir asesoramiento legal especializado.
Y es que, en algunos casos, si el contrato de arrendamiento incluye una fianza, el arrendador tiene el derecho de retener una parte o la totalidad de la fianza para cubrir posibles gastos derivados de la salida anticipada del inquilino.
Sin duda, cumplir con los plazos acordados y todas las condiciones que se firmaron en el contrato de alquiler, te permitirá evitar situaciones complicadas. Además, el casero podrá emprender acciones legales si lo considera oportuno.






