La pensión de incapacidad permanente total inhabilita al trabajador para desarrollar las funciones propias de su profesión habitual. No obstante, la Seguridad Social permite compatibilizar la pensión con otras actividades laborales diferentes a la profesión habitual y que no entren en conflicto con el grado de incapacidad reconocido.
En este sentido, la incapacidad total puede derivar de accidente de trabajo, accidente no laboral, enfermedad común o enfermedad profesional. Es decir, una situación desagradable en forma de lesión o enfermedad que provoca en el trabajador una reducción o anulación de su capacidad laboral. Por tanto, hay que partir de la base de que percibir una pensión de incapacidad permanente total no es una situación especialmente cómoda, puesto que conlleva el padecimiento de ciertas dolencias o secuelas.
A partir de ahí, el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente total puede contemplar ciertas ventajas para la persona beneficiaria, debido a las características específicas de este tipo de pensión por incapacidad.
Ventajas de la incapacidad permanente total
La principal ventaja de la incapacidad permanente total es que permite cobrar una pensión contributiva y realizar al mismo tiempo una actividad laboral distinta a la profesión habitual de la persona beneficiaria. Es decir, se pueden compatibilizar ambos ingresos sin ningún tipo de problemas. Los profesionales de ‘CampmanyAbogados‘ aclaran que no existe límite de horas en el contrato de trabajo ni en el salario a percibir por la actividad laboral.

Esta es una gran ventaja respecto a otros grados de invalidez de mayor gravedad. La incapacidad permanente absoluta y la Gran Invalidez, por definición, son incompatibles con cualquier profesión u oficio. Si bien, la Seguridad Social también permite la compatibilidad laboral, aunque las posibilidades con otras actividades laborales son mucho más reducidas.
Existe un grado de invalidez más bajo que la incapacidad permanente total. Se trata de la incapacidad permanente parcial, que consiste en la percepción de una indemnización de pago único. En este caso, la incapacidad parcial es compatible con cualquier profesión u oficio, por lo que no conlleva la finalización del contrato de trabajo con la empresa.
Cuantía de la pensión
Otra de las grandes ventajas de la incapacidad permanente total en 2023 es que implica la percepción de una pensión económica. Por norma general, la cuantía de la pensión de incapacidad permanente total es equivalente al 55% de la base reguladora. Hay que tener en cuenta que se puede compatibilizar con otras actividades laborales.
En caso de que la persona beneficiaria tenga, al menos, 55 años y se encuentre en situación de paro, la base reguladora a percibir en la pensión puede aumentar un 20%. Es decir, se podría percibir una cuantía de pensión del 75% de la base reguladora del trabajador. Esta situación se conoce como incapacidad permanente total cualificada.
Finalmente, es necesario recordar que las cuantías de las pensiones contributivas se han revalorizado un 8,5% en 2023. Así, las pensiones de incapacidad permanente total, que forman parte de las pensiones contributivas, tendrán unas cuantías un 8,5% más elevadas que en el año 2022, de acuerdo a dicha revalorización.






