La meditación es una forma de controlar nuestro físico y nuestra mente de una forma sosegada y tranquila. Pero no todo el mundo conoce la voz interior.
Según define la Wikipedia, es un amplio espectro de prácticas que incluyen técnicas diseñadas para promover la relajación y construir nuestra energía interna.
Aunque realmente no esté considerado un deporte, la meditación sirve para poder liberar toda la paz interior que tenemos, y de ellos se beneficia nuestra salud.
Bienestar interior
Porque somos capaces de mejorar nuestro bienestar emocional de la mano de esta práctica tan extendida por todo el mundo que se hace en tantos países.
- Nos aporta una sensación de calma, paz y equilibrio que debemos tomar en cuenta a la hora de sacarle tiempo para poder disfrutar de ella.
- Además, una de sus grandes ventajas es que podemos hacerla a la hora que queramos y también en nuestro lugar favorito. Todo son beneficios.
- Un estudio de la Universidad de Florida, en Estados Unidos, ha encontrado que ocho días de meditación intensa desembocan en una fuerte activación de nuestro sistema inmunitario.
- Resulta más que recomendable que podamos incluir varios ejercicios físicos en ese sentido que limpien cuerpo y alma.
- Los investigadores advierten que este es el primer estudio genómico completo sobre cómo la meditación afecta a los procesos biológicos implicados en algunas enfermedades.
Efectos genéticos de la meditación
En el centro de la investigación hay prácticas de Ingeniería Interior, que son programas de meditación y yoga que hacen hincapié en el bienestar interior, explican los autores en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
El doctor Vijayendran Chandran cuenta que aunque los efectos positivos de la meditación estén bien documentados, se sabe menos sobre sus efectos moleculares y genéticos.
El inicio de dicha teoría científica fue tratar de saber cómo beneficiaban al cuerpo diversas prácticas de ingeniería interior.
Para eso, se hizo un estudio sobre el perfil genético de 388 muestras recibidas de 106 personas antes y después de un retiro avanzado.
En el Instituto Isha de Ciencias Internas de McMinville habilitaron un retiro controlado donde los participantes permanecen en silencio durante ocho días.
Allí meditaron más de diez horas al día, comieron alimentos veganos y siguieron un horario de sueño regular, para ser objeto de dicho estudio en un ambiente más que tranquilo.
A modo de conclusión, el análisis genómico reveló que varias vías celulares y relacionadas con el sistema inmunitario se vieron alteradas tras el retiro de meditación.
Aunque parezca todo lo contrario, encontraron una mayor actividad después del retiro en 220 genes que estaban relacionados con la respuesta inmunitaria.
Eso incluía una mayor actividad en 68 genes relacionados con la señalización del interferón, clave en las respuestas antivirus y anticancerígenas del cuerpo.






