Los riñones son un órgano del organismo que cumplen una función clave para las personas. Entre otras cosas, se encargan de eliminar los desperdicios de la sangre y exceso de agua en forma de orina. Además, ayudan a mantener un equilibrio de las sustancias químicas en el cuerpo humano.
No obstante, en determinadas circunstancias, pueden aparecer diferentes enfermedades que afecten a la salud de los riñones. Respecto a las patologías renales es importante tener en cuenta una serie de aspectos básicos.
Diagnóstico de las patologías renales
Generalmente, las enfermedades de los riñones no ofrecen síntomas en sus etapas iniciales. Este hecho puede resultar un inconveniente de gran relevancia respecto al diagnóstico precoz de este tipo de patologías.
Un diagnóstico precoz ayuda a controlar mejor una patología, establecer un tratamiento específico y evitar problemas de mayor envergadura. Así, la principal forma de detectar problemas en los riñones es a través de pruebas médicas.
No obstante, determinadas personas deben realizarse una revisión de manera recurrente sobre la salud de sus riñones. Hablamos de personas con diabetes, presión arterial elevada o enfermedad cardíaca. También aquellas personas que cuentan con antecedentes familiares de problemas renales.
En concreto, los especialistas médicos realizan dos pruebas principalmente para analizar el estado en el que se encuentran los riñones:
- Un examen de sangre. Esta prueba se denomina GFR (tasa de filtración glomerular, por sus siglas en inglés). El objetivo de dicha prueba es conocer si los riñones están filtrando adecuadamente la sangre.
- Un examen de orina. En este caso se analiza la albúmina, que es una proteína que puede pasar a los riñones cuando se encuentran dañados.
Además, cuando un paciente tiene una enfermedad renal, es habitual que se realice estas dos pruebas de manera regular. A través de estas pruebas, el especialista médico puede llevar un seguimiento específico de la patología en cuestión.
Síntomas de enfermedad de los riñones
Tal y como hemos comentado anteriormente, en las etapas iniciales de una enfermedad renal es difícil detectar síntomas que adviertan sobre dicha patología. No obstante, existen algunas señales que pueden avisar a una persona sobre problemas renales.
Así, estas son algunas de las principales señalas que pueden advertir a una persona sobre una posible patología de los riñones:
- Cambios en la orina: Es posible que aparezcan cambios en la producción y excreción de la orina cuando existe algún problema renal.
- Sangre en la orina: A veces, la expulsión de sangre en la orina puede ser microscópica, por lo que solo puede observarse en el laboratorio.
- Orina espumosa: Cuando la orina es demasiado espumosa, puede advertir de un problema en los riñones. En este sentido, suele ser habitual cuando se pierden más proteínas de la cuenta en la orina.
- Fatiga: Puede ser un síntoma propio de una enfermedad renal, aunque también puede deberse a multitud de causas.
- Piel seca y picazón: Una piel extremadamente seca puede ser una señal de una patología crónica en estadio avanzado.
- Dificultad respiratoria: Si los riñones no filtran la sangre de forma adecuada, puede ser una señal de problema renal. Esto se debe a que se produce una acumulación de fluidos en ciertas partes del organismo, como los riñones.
- Hinchazón de los ojos: También puede ser una señal clave de patología renal, especialmente si la hinchazón ocular se produce por la mañana.
- Calambres en los músculos: Las personas con enfermedad renal suelen tener calambres musculares, principalmente en las piernas.
- Hinchazón de las extremidades: La pérdida elevada de proteínas y la acumulación de fluidos puede ocasionar una inflamación en las extremidades.
Finalmente, el dolor de espalda también puede ser una señal clave de que algo no va bien a nivel renal. Este dolor puede aparecer con ciertas patologías, como piedras en los riñones, infección renal, enfermedad renal poliquística o quistes renales





