El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha hecho oficial que las universidades reservarán, al menos, un 5% de las plazas ofertadas en los títulos oficiales de Máster a estudiantes que tengan reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%. Un nuevo paso hacia la inclusión.
También para aquellos estudiantes con necesidades de apoyo educativo permanentes asociadas a circunstancias personales de discapacidad, que en sus estudios anteriores hayan precisado de recursos y apoyos para su plena inclusión educativa.
Así lo recoge el Real Decreto 822/2021, de 28 de septiembre. En este se establece la organización de las enseñanzas universitarias y del procedimiento de aseguramiento de su calidad. Esto fue aprobado el pasado martes 28 de septiembre en Consejo de Ministros y publicado al día siguiente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
De este modo, se extiende así a los estudios de posgrado universitario el cupo de reserva que ya regía para los estudios de Grado. Así lo venía reclamando el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI).
Además, el Real Decreto recupera la disponibilidad de plazas para estudiantes con discapacidad que concurran a las convocatorias extraordinarias de acceso a la universidad, hasta alcanzar el 5% del cupo de reserva sobre el total de plazas ofertadas en dicho título, medida también demandada desde el sector social de la discapacidad.
Más acciones a favor de la discapacidad
La norma reglamentaria incorpora otras acciones en favor del estudiantado con discapacidad. Una de ellas es la inclusión en los principios rectores en el diseño de los planes de estudios de los títulos universitarios oficiales; así como la no discriminación por razón de discapacidad; o el respeto a los principios de accesibilidad universal y diseño para todas las personas.

Todo ello en conformidad con lo dispuesto en la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social.
El nuevo real decreto de enseñanzas universitarias regula asimismo las adaptaciones necesarias para el estudiantado con discapacidades; así como las necesidades específicas de apoyo educativo en las prácticas académicas externas. En los procedimientos de acceso y admisión a las enseñanzas universitarias oficiales de Grado y Máster, prevé que se tenga en cuenta al estudiantado con discapacidad o con necesidades específicas. Estos dispondrán de servicios de apoyo y asesoramiento adecuados.
«Todas estas medidas, propuestas desde el movimiento CERMI, suponen un avance para la mejora de la presencia, participación y progreso de las personas con discapacidad en el sistema universitario», celebra.





