Para tener derecho a una pensión contributiva de jubilación es necesario cumplir una serie de requisitos básicos. Así, el Gobierno de España establece cada año unas cuantías máximas y mínimas para las diferentes pensiones contributivas. Igualmente, el Ejecutivo Central también actualiza la cuantía de todas las pensiones de forma anual.
Desde el año 2022, las pensiones se revalorizan en función del IPC del año anterior. Esta medida ha dejado un incremento del 2,5% en las pensiones contributivas. Además, el Gobierno de España fijó una subida del 3% en las pensiones no contributivas e Ingreso Mínimo Vital (IMV).
No obstante, en el mes de julio entró en vigor una subida del 15% de las pensiones no contributivas, que se prolongará hasta diciembre de 2022. Esta normativa se enmarca dentro de las medidas anticrisis del Gobierno de España por la inflación de precios.
Cuantía máxima en 2022
En este año 2022, tras la revalorización de las pensiones en función del IPC, el Gobierno de España fijó la cuantía de pensión contributiva máxima que se puede percibir por un ciudadano. Entre las pensiones contributivas se encuentran la jubilación, incapacidad permanente, viudedad y orfandad.

Así, la cuantía máxima de las pensiones en todas sus modalidades en 2022 es de 2.819,19 euros, que asciende a 39.468,66 euros al año, en 14 pagas. Es decir, se trata de un aumento de casi 112 euros más al mes con respecto al año anterior. Se trata de una subida considerable.
Sin embargo, no todas las personas tienen derecho a cobrar la pensión máxima fijada por el Gobierno de España, ya que para ello se deben cumplir una serie de requisitos claves.
¿Quién tiene derecho a la pensión máxima?
En el caso de la jubilación, primeramente, es necesario haber cotizado durante al menos 15 años a la Seguridad Social para tener derecho a una pensión contributiva de este tipo. Con dicho periodo de cotización únicamente se tiene derecho al 50% de la base reguladora.
Así, para tener derecho a la pensión máxima, el trabajador deberá cumplir los requisitos para acceder al 100% de la base reguladora. En este caso, se requiere de una cotización de al menos 37 años y seis meses para jubilarse a los 65 años; o menos de esos años de cotización para poder acceder a la jubilación con menos de 37 años y seis meses.
Aunque se tenga derecho al 100% de la base reguladora, no significa que se opte a la pensión máxima. Para ello, es necesario contar con una base de cotización elevado durante los últimos 25 años anteriores a la jubilación, debido a que desde 2022 se tienen en cuenta los últimos 25 años de cotización para calcular la pensión de jubilación.
Concretamente, se utilizan las bases de cotización de los últimos 300 meses, cuya suma se divide entre 350. Cumpliendo todos estos requisitos será posible acceder a la pensión máxima fijada por el Gobierno de España, aunque no es nada sencillo.
En caso de que al calcular la pensión, la cuantía resultante sea superior a 2.819,19 euros, el importe a recibir será el límite máximo. De ahí su razón de ser.






