El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) es el organismo responsable de reconocer una pensión de incapacidad permanente para un trabajador en España. Sin embargo, como última opción, el trabajador afectado también puede recurrir a la vía judicial para obtener la incapacidad permanente que considera que le corresponde, previa demanda al INSS.
Es precisamente lo que ha ocurrido con un trabajador defendido por los profesionales de ‘Fidelitis‘. Un juez ha dado la razón a la parte demandante y ha reconocido una pensión de incapacidad permanente absoluta por miocardiopatía y esclerosis sistémica cutánea. Dicho ciudadano consigue una pensión de por vida de más de 1.700 euros al mes con 14 pagas al año y libre de impuestos.
Hay que recordar que la incapacidad permanente absoluta inhabilita al trabajador para cualquier profesión u oficio. Conlleva la percepción de una pensión económica mensual del 100% de la base reguladora.
Incapacidad permanente absoluta por vía judicial
En este caso particular, se trata de un ciudadano que contactó con ‘Fidelitis‘ en la época de auge de la pandemia del Covid-19. Inicialmente, no contaba con unos informes médicos sólidos que respaldaran el derecho a percibir una pensión de incapacidad permanente absoluta. Con el asesoramiento de profesionales, este trabajador consiguió informes médicos más favorables en relación a si situación.

Desde el momento inicial, este trabajador contó con los servicios de ‘Fidelitis‘ para realizar la solicitud de incapacidad permanente. Tal y como manda el procedimiento, los expertos realizaron una solicitud de reconocimiento de incapacidad permanente absoluta al INSS, que es el grado que entendían que correspondía al ciudadano en base a su situación.
De forma sorprendente el Instituto Nacional de la Seguridad Social no reconoció al trabajador afectado ningún grado de incapacidad permanente. Desde el Tribunal Médico no tuvieron en cuenta otras patologías claves como la cardiopatía isquémica o el síndrome de Raynaud con dolor y limitación para la manipulación.
Demanda al INSS
Tras la primera negativa, la parte interesada estableció una Reclamación Previa ante el INSS, que finalmente reconoció una incapacidad permanente, aunque en grado total. Los profesionales de ‘Fidelitis‘ entienden que se reconoció un grado menor con la intención de no seguir reclamando la incapacidad absoluta.
Con todo ello, desde ‘Fidelitis’ iniciaron una demanda judicial contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social, con el objetivo de lograr el reconocimiento de la pensión de incapacidad permanente absoluta. Todo ello, teniendo en cuenta las probabilidades de éxito y que en ningún caso se ponía en riesgo la pensión de incapacidad total ya concedida.
Los expertos de la compañía explican que «somos conscientes de lo difícil que puede ser valorar a un paciente con limitaciones como las que presentaba nuestro cliente, no solo en la Seguridad Social, sino en los juzgados, por lo que solicitar la ayuda de un médico forense para que valorara a nuestro representado y elaborase un informe para incluirlo como medio de prueba fue un paso importante a nuestro favor».
Finalmente, la Justicia dio la razón a este trabajador y reconoció una pensión de incapacidad permanente absoluta. A partir de entonces, pasará a cobrar una pensión de más de 1.719,96 euros al mes y con todos los atrasos desde que presentó la solicitud por primera vez en vía administrativa el 21 de diciembre de 2020. Por tanto, recibe una indemnización aproximada de 48.000 euros.






