Jair Cortez es un nuevo ejemplo de que a través del deporte se puede demostrar que no hay límites vinculados a la discapacidad. El deportista se enfrenta a un nuevo desafío y es que el próximo 11 de marzo participará en el Centro Nacional de Alto Rendimiento del Cenard (Argentina)
El joven con discapacidad lleva dos años trabajando para dicha cita. «En 2021 tuve buenos resultados porque saqué el segundo y tercer lugar a nivel nacional», aseguró en una entrevista en Todo Jujuy.
Sobre la disciplina en la que participa, denominada el parapowerlifting, explicó que es una disciplina conocida también popularmente como press de banca. Esta se basa el que el deportista debe levantar la barra de pesas y tiene tres intentos para hacerlo.
Además, la competición se divide en categorías de acuerdo al peso corporal de cada persona. Jair Cortez señala que en la competición participan atletas con discapacidad, «no solo los que están en silla de ruedas, sino también de talla baja, amputados y algunos con parálisis cerebral. Si la persona está bien de la parte superior puede competir».
Jair Cortez tiene 30 años y adquirió su discapacidad por una malformación congénita. En su caso, como recoge el portal Todo Jujuy, se le rompió una vena que le causó paraplejía. Ese percance tuvo lugar en 2008, cuando tenía 15 años.
Tras un año de rehabilitación intensa, el joven se acostumbró a su nueva vida en silla de ruedas. Parte de su recuperación la realizó en Cuba, merced a un importante esfuerzo de sus padres y de la comunidad que lo acompañó en ese momento.

Regresó a su ciudad natal y de inmediato quiso incursionar en el deporte, «siempre estuve ligado al deporte, antes y después de la discapacidad. Mi papá es profesor de educación física y por eso nunca dejé de querer mejorar, se lo que eso implica en una persona convencional y en una persona con discapacidad que es más profundo», aseguraba el deportista.
Jair Cortez: «La discapacidad te aumenta la perseverancia y las ganas de superarse»
El deportista señalaba que «la discapacidad te limita en algunas cuestiones pero a la vez te aumenta la perseverancia y las ganas de superarse. Yo comencé con el básquet, juegue en una liga nacional en varias provincias del país y otros países. Eso también te da el deporte, tener otras vivencias y conoce gente con una discapacidad peor».
En el 2018 arrancó con el parapowerlifting y su trabajo se ve reflejado con títulos nacionales, aunque ahora quiere ir un paso más allá. Desde ahora trabaja duro para el torneo entrenando 6 veces a la semana y a veces en dos turnos.
También le dejó un mensaje a otras personas con discapacidad: «Hagan deporte, además de mejorarte físicamente, lo hace mentalmente porque te fija metas y te obliga a llegar a esas metas con mucho sacrificio. Nada es imposible de lograr».
Por ultimo, lanzó un mensaje a las autoridades y políticos, todo ello en busca de «más apoyo al deporte adaptado que debería estar a la par de cualquier otra disciplina».






