La jubilación demorada es una modalidad de jubilación que permite retrasar el retiro de la vida laboral más allá de la edad ordinaria de jubilación. Así, esta modalidad cuenta con importantes beneficios para el ciudadano, que puede aumentar de forma considerable la cuantía a percibir en su pensión contributiva definitiva.
Para contar con una cuantía mensual notable en la pensión pública de jubilación es necesario cumplir una serie de condiciones durante la vida laboral. Es decir, cotizar durante un gran número de años y con bases de cotización elevadas durante los últimos 25 años antes de acceder a la jubilación. Así, la modalidad de jubilación demorada permite obtener importantes pluses económicos en la pensión contributiva.
Actualmente, en 2022, la edad ordinaria de jubilación es de 66 años y dos meses para las personas con una cotización inferior a 37 años y seis meses durante la vida laboral. Si bien, también es posible jubilarse con 65 años, en caso de que la cotización a la Seguridad Social durante la vida laboral sea igual o superior a 37 años y seis meses.
Beneficios por retrasar la jubilación
En enero de 2022 entró en vigor una de las medidas más interesantes de la reforma de pensiones, en la que se introdujeron varios incentivos para que los ciudadanos opten por la jubilación demorada. Uno de los objetivos principales de esta normativa es garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Desde la Seguridad Social recuerdan que «la jubilación voluntaria demorada es la posibilidad reconocida a las personas trabajadoras (por cuenta propia o ajena) de que, una vez cumplida la edad ordinaria de jubilación prolonguen su vida laboral, por lo que podrán acceder a una serie de beneficios en su futura pensión de jubilación».
Con todo ello, estos son los pluses económicos que puede recibir una persona en España por retrasar la jubilación más allá de la edad ordinaria:
- Porcentaje adicional del 4% por cada año completo cotizado más allá de cumplir la edad ordinaria.
- Una cantidad a tanto alzado que depende de los años cotizados a la Seguridad Social hasta alcanzar la edad ordinaria de jubilación. Dicha cantidad oscila entre 5.000 y 12.000 euros por año cotizado por encima de la edad ordinaria.
- Una combinación de las dos opciones anteriores.
Supongamos que un trabajador accede a la jubilación ordinaria y opta por la segunda opción de incentivo. En caso de que le correspondan 12.000 euros por año de más cotizado, podría percibir hasta 36.000 euros por trabajar y cotizar tres años más por encima de la edad ordinaria de jubilación.
Beneficios para las empresas
La normativa actual señala que para acceder a la jubilación demorada es necesario haber cotizado, como mínimo, 15 años a la Seguridad Social durante la vida laboral. Además, el trabajador debe haber cumplido la edad ordinaria de jubilación vigente.
Finalmente, con esta nueva medida, las empresas también encuentran ciertas ventajas. En concreto, desde la Seguridad Social manifiestan que «las empresas en las que desarrollen su actividad los trabajadores que opten por alargar su vida laboral estarán exentas de las cotizaciones por contingencias comunes de los trabajadores que retrasen la jubilación, salvo por incapacidad temporal. Además, tendrán una reducción del 75% de la cotización durante la situación de incapacidad temporal de los trabajadores que hayan cumplido 62 años».






