Invierno es sinónimo de bajas temperaturas y utilizar aparatos para la calefacción suele ser la opción más usada para enfrentarse a esas temperaturas. Pero todo esto tiene un peligro que no conocíamos, y es que los expertos han asegurado que si la ponemos muy alta esta puede afectar a las capacidades cognitivas.
Los expertos en salud siempre recomiendan prevenir y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas con el objetivo de preservar las capacidades cognitivas. Y es que, lo que es bueno para el corazón lo es también para el cerebro. Es por ello que cada vez son más los estudios que se centran en proteger el cerebro y las capacidades cognitivas y en uno reciente se destaca la importancia que tiene la temperatura en el hogar.
Así afecta la temperatura de la calefacción a las capacidades cognitivas
Si hablamos de como afecta la temperatura de la calefacción a las capacidades cognitivas debemos destacar el estudio que ha sido publicado en Journal of Gerontology: Medical Sciences. Dicho trabajo recoge que la exposición a temperaturas elevadas o bajas en el hogar con una disminución del rendimiento cognitivo en adultos mayores.
El estudio se ha centrado en hacer un seguimiento en adultos de 47 a 65 años a lo largo de un año, monitoreando las temperaturas del hogar y su relación con las capacidades cognitivas de los estudiados, con el fin de establecer una relación ante el riesgo que puede suponer el cambio climático. Así lo han asegurado expertos del Instituto Hinda y Arthur Marcus de Investigación sobre el Envejecimiento, de Hebrew SeniorLife (EE. UU.). En este caso, el estudio informaba que estas personas tienen mayor facilidad para concentrarse en sus tareas si la temperatura de su hogar se mantenía constante y entre 20 y 24 °C. Si la temperatura cambiaba en 4 grados, ya fuera en positivo o en negativo, las dificultades para concentrarse podían hasta duplicarse.
Amir Baniassadi, uno de los autores del estudio, ha resaltado que los resultados muestran «la necesidad de intervenciones de salud pública y políticas de vivienda que prioricen la resiliencia climática para los adultos mayores. A medida que aumentan las temperaturas globales, garantizar el acceso a entornos con temperatura controlada será crucial para proteger su bienestar cognitivo».
Las altas temperaturas afectan a la memoria
Este estudio también ha vuelto a confirmar que las altas temperaturas afectan a la memoria y al funcionamiento del cerebro. Carlos Villarón, profesor de la Universidad Europea, fisioterapeuta y experto en neurorrehabilitación, asegura que «por encima de los 40 °C se producen cambios estructurales en las neuronas y, en caso de que no se actúe a tiempo reduciendo la temperatura corporal mediante el enfriamiento, puede ocurrir un daño cerebral irreversible, siendo el cerebelo (parte del cerebro implicada en la coordinación muscular) especialmente susceptible».
Por lo que las altas temperaturas pueden tener consecuencias como:
- Pérdida de memora
- Falta de concentración
Estos síntomas pueden mostrarse a través de comportamientos como la irritabilidad, agresividad, ansiedad o aletargamiento. Los casos extremos se producen cuando se da un golpe de calor, que si no se trata de manera adecuada, en algunos casos puede provocar daño cerebral permanente y, en los más graves, la muerte.






