El sistema español de pensiones es contributivo. Es decir, se sustenta gracias a las cotizaciones que realizan los trabajadores durante la vida laboral. Una parte de estas cotizaciones son responsabilidad del trabajador, y otra parte se lleva a cabo por parte de la empresa en la que ejerce el trabajador. Si bien, algunos trabajadores, como los autónomos, tienen una forma diferente de cotizar a la Seguridad Social.
Así, en los últimos años, se ha producido un descenso de la tasa de natalidad en España, mientras que la esperanza de vida no ha dejado de subir. Estas dos situaciones tienen un impacto negativo sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones.
Según los compañeros de ‘Mapfre Jubilación‘, la tasa de natalidad en España es considerablemente baja en la actualidad. Esta situación es peligrosa, puesto que puede poner en peligro que los actuales trabajadores puedan recibir una pensión contributiva de jubilación con una cuantía como las que se pagan actualmente.
Tasa de natalidad y sistema de pensiones
El funcionamiento del sistema de pensiones en España es sencillo a la par que entraña un importante grado de complejidad. Los trabajadores realizan una serie de cotizaciones a la Seguridad Social que sirven para pagar las pensiones contributivas actuales. Al mismo tiempo, gracias a esas cotizaciones adquieren el derecho a recibir una pensión de jubilación en el futuro.

Así, el principal inconveniente se encuentra en que la esperanza de vida en España sigue aumentando y los jubilados cada vez disfrutan de más años de pensión. Por su parte, si la tasa de natalidad sigue disminuyendo, no habrá suficientes cotizaciones para mantener el poder adquisitivo de las pensiones en un futuro.
Por todo ello, el número de nacimientos en España tiene una influencia directa sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones, junto con la esperanza de vida. Debido a esta situación, el Ejecutivo Central está acometiendo diferentes modificaciones en el sistema de pensiones.
Tasa de natalidad actual
Actualmente, la tasa de natalidad en España se sitúa en torno a 7,19 nacimientos al año por cada 1.000 habitantes, según se recoge en los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE), del año 2020.
Sin embargo, en el año 1975, la tasa de natalidad era de 18,7 nacimientos por cada mil habitantes, casi el triple que en la actualidad. Este descenso continuo de la natalidad puede suponer un problema para el sistema de pensiones español, tal y como lo conocemos hoy.
La relación entre la tasa de natalidad, cotizaciones por trabajadores y cuantía de las pensiones es considerablemente estrecha. Además, hay que tener en cuenta que el Ejecutivo Central debe afrontar durante las próximas dos décadas la jubilación de la generación ‘Baby Boom’.
Con todo ello, uno de los objetivos que se marca el Gobierno de España en la actualidad es acometer medidas que neutralicen la brecha existente entre ingresos y gastos del sistema de pensiones. Así, una de las medidas que podrían tomarse en los próximos años es retrasar la edad de jubilación por encima de los 70 años de edad, tal y como recomiendan desde diferentes organismos.






