Facturar equipaje en el aeropuerto puede convertirse en una pesadilla para muchos viajeros en 2025. Las largas colas en los mostradores de facturación, la necesidad de llegar al aeropuerto con horas de antelación —hasta 2 horas para vuelos nacionales y 3 para internacionales, según AENA— y el riesgo de perder tiempo valioso por retrasos imprevistos son situaciones comunes.
Estas molestias, especialmente en temporada alta o en aeropuertos concurridos como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat, generan estrés y frustración. Afortunadamente, el servicio «Bag Drop», ofrecido por aerolíneas como Iberia, Air Europa, Vueling y Ryanair, llega para revolucionar la experiencia, permitiendo facturar maletas de forma rápida y sin pasar por los mostradores tradicionales.
¿Cómo funciona el sistema «Bag Drop»?
El «Bag Drop» consiste en puntos de autoservicio ubicados cerca de las zonas de facturación. Según la normativa aeroportuaria de AENA, los pasajeros que hayan completado el check-in online pueden usar estas máquinas para pesar su equipaje, imprimir la etiqueta y entregarlo en un mostrador exprés o un punto designado.
Este sistema es ideal para maletas que cumplen los límites de peso, como los 23 kg en clase turista o 32 kg en business, según Air Europa. Por ejemplo, KLM detalla que el «Bag Drop» está disponible para vuelos europeos (hasta 40 minutos antes del despegue) e intercontinentales (hasta 60 minutos), siempre que se respeten los plazos.
Este truco ahorra tiempo y reduce el estrés del viaje. Aerolíneas low-cost como Ryanair usan el «Bag Drop» para optimizar costes, aunque advierten que incumplir plazos, como la «regla de los 40 minutos», puede conllevar multas de hasta 100 euros. Para sacarle partido al «Bag Drop», verifica la normativa de tu aerolínea, pesa tu maleta con antelación y haz el check-in online.






