El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha anunciado este jueves que el Gobierno de España pondrá en marcha un real decreto para garantizar que las comidas en hospitales y residencias de mayores sean saludables, nutritivas y dignas. El objetivo de esta medida es, según palabras del ministro, acabar con la alimentación «indigna» en numerosos centros públicos.
La nueva regulación tendrá como referencia el real decreto aprobado por el Consejo de Ministros, que busca mejorar la alimentación en colegios e institutos. Entre las normas a cumplir por los centros públicos, se encuentra fijar una frecuencia mínima de verduras frutas y pescados. Además, se limitarán las frituras, productos precocinados y alimentos ultraprocesados.
Consumo regulará las comidas en hospitales
Según la información que recoge Europa Press, el ministro Bustinduy lamentó que muchas de las comidas que se sirven en los hospitales «contradicen» las recomendaciones de los propios profesionales sanitarios en España. Por lo que el Gobierno se ha puesto manos a la obra para cambiar esta situación, que perjudica a los pacientes.
“Por no hablar de las máquinas de ‘vending’ que hay en los hospitales, donde cuesta mucho encontrar alternativas saludables, y al final acabamos comiendo patatas fritas o chocolatinas”, añadió el ministro.
El nuevo real decreto del Gobierno pretende establecer unos mínimos nutricionales obligatorios en todos los centros hospitalarios públicos, incluyendo el uso de productos frescos, técnicas de cocinado saludables y la eliminación de los alimentos ultraprocesados.
Tal y como explican desde Europa Press, la intención de actualizar la legislación es poner en marcha esta normativa “cuanto antes”, y para ello se contará con la colaboración de dietistas, nutricionistas y las comunidades autónomas.
El real decreto también beneficiará a residencias de mayores
Esta nueva normativa también se instalará en las residencias de mayores en España, que tendrán que cambiar su sistema de alimentación para acogerse a la legislación vigente. En estos espacios, según indica el ministro Bustinduy, la situación es «bastante alarmante».
El ministro hizo referencia a imágenes que se han hecho virales en los últimos años, en las que se mostraban platos de comida “podrida” o en condiciones inaceptables. “Todo el mundo ha visto fotografías que no cumplen los mínimos estándares de dignidad que se merecen todas las personas dependientes”, afirmó.
El objetivo ahora es garantizar una alimentación equilibrada, respetuosa y adecuada para las personas mayores, muchas de las cuales tienen condiciones médicas que requieren dietas específicas. Y es que esta medida en garantizar el bienestar en los entornos que más se necesita.
Una política alimentaria coherente en todo el sistema público
Tras el real decreto para mejorar la alimentación en colegios e institutos, y ahora centrarse en centros hospitalarios y residencias de mayores, el Gobierno deja claro que este año está enfocado en hacer que los colectivos vulnerables disfruten de las condiciones que se merecen en los espacios públicos.
Con esta normativa, el Ejecutivo quiere establecer unos criterios comunes en todo el territorio, evitando desigualdades entre comunidades autónomas y promoviendo una alimentación saludable como derecho básico.
La implementación de esta ley implicará una revisión de los contratos de catering, la formación del personal encargado de la cocina en estos centros, y la implicación directa de expertos en nutrición. También se espera un impacto positivo en la prevención de enfermedades, la mejora de la recuperación de pacientes y la calidad de vida de los mayores institucionalizados.
Estas medidas garantizan un paso más hacia una España más justa e igualitaria, sobre todo con las personas más vulnerables. Esto incluye tanto desde edades más tempranas hasta la tercera edad.






