La piel es una de las zonas más vulnerables del cuerpo humano frente a factores externos. Por tanto, la pandemia del coronavirus y los nuevos hábitos de seguridad frente al virus han desencadenado una serie de enfermedades en la dermis. El uso diario de mascarillas, guantes y geles hidroalcohólicos puede provocar enfermedades como la dermatitis de contacto irritante y el empeoramiento de enfermedades pasadas como rosácea, dermatitis seborreica, acné y dermatitis atópica.
El acné es una enfermedad que afecta directamente a la piel. Es una patología vinculada con asiduidad a los adolescentes, que desarrollan sus efectos durante la etapa de la pubertad, con incidencia en la cara. No obstante, el acné también aparece con frecuencia en personas de edad adulta.
En este sentido, es necesario reseñar que los granos aparecen de forma más pronunciada en los adultos y pueden provocar marcas o cicatrices en la piel. Por contra, el acné juvenil suele ser menos acentuado, aunque existen casos agresivos que es necesario paliar mediante tratamientos médicos.
Causas del acné en adultos
Una de las principales causas de la aparición de acné en personas adultas es la alteración hormonal, que puede producirse tanto en hombres como mujeres. En el caso de los hombres está asociado a un exceso de producción de andrógenos. Por su parte, en las mujeres es común en las etapas de desequilibrio hormonal, como en el periodo de gestación, menstruación o menopausia.
Otro factor importante es la grasa que generan las glándulas sebáceas, que en determinados momentos pueden provocar la obstrucción de los poros de la piel. Esto es el causante del anidamiento y desarrollo de bacterias, que provocan una infección en forma de granos en la zona afectada.
Además, el acné puede aparecer en edades avanzadas debido al estrés y su capacidad para aumentar la secreción de cortisol. Otros factores externos como medicación de corticoesteroides o uso de cosméticos pueden favorecer esta patología.
Medidas para paliar el acné
La doctora Cristina Corredera, especialista en dermatología en el Hospital Quirónsalud de Valencia, recomienda asear nuestro rostro de forma diaria e hidratar constantemente nuestra cara. La limpieza de la piel es una de las medidas más eficaces para evitar la aparición de acné.
«Activos como el ácido hialurónico de alto y bajo peso molecular asegurara hidratación a diferentes niveles, los pre y probióticos ayudarán a fomentar una reparación natural de nuestra piel y reforzaran sus sistema defensivo y los proteoglicanos potenciaran la retención de agua en nuestra piel», asegura la doctora Corredera.
La alimentación también juega un papel esencial en relación al acné. Una dieta correcta puede tener efectos muy saludables en nuestra piel. Alimentos ricos en antioxidantes y vitaminas, como frutas y verduras, son muy positivos para nuestro cutis.
Una persona con acné debe prestar especial atención en lo que come y asegurarse de que la carga glucémica es lo más baja posible. Los niveles de azúcar en sangre influyen en el desarrollo de esta patología cutánea.
Por ello es bueno llevar a cabo una dieta reducida en carga glucémica, para reducir los niveles de azúcar en sangre y prevenir la salida de acné.
Controla el estrés
El estrés es una de las causas más comunes de la aparición de acné, especialmente en personas adultas. Para evitar la erupción de granos en nuestra piel es necesario evitar fases de tensión o ansiedad. El deportes es una buena vía para relajar los niveles de estrés, por lo que es muy recomendable salir a correr al menos tres días a la semana.
Otros trucos frente al acné están en disfrutar de forma ocasional de un baño relajante, para liberar tensiones físicas y psicológicas. Esta actividad tiene beneficios muy saludables para nuestra piel.






