Investigan la amputación  “por error” de la pierna de un bebé prematuro

Fue en agosto de 2013, cuando a las 25 semanas de gestación y por cesárea, nació el hijo de Ana y Vicente, unos padres que no pararan hasta averiguar que pasó realmente con su pequeño.

A los 28 días del nacimiento del bebé, se puso “muy malito” según sus padres. Tras dos días pinchándole en las femorales para encontrarle una vía central, su pierna derecha comenzó a ponerse morada por los hematomas de los pinchazos.

La pediatra jefe del hospital, les confesó a sus padres que uno de estos pinchazos provocó que se cortara el riego sanguíneo, a lo que admitió que “nos hemos equivocado”. Tras esto lo que vino fue la amputación de la pierna del pequeño “por error”, por una supuesta secuela cerebral al haberle, “también por error”, desintubado a destiempo, según indican los padres en su denuncia interpuesta.

“Queremos justicia”, reclaman unos padres para quienes la decisión de la fiscalía es una buena noticia. El pequeño de tan solo cinco años, cuenta con una discapacidad del 80%, no anda ni se vale por sí mismo. Tiene “leucomalacia periventricular, displasia bronquiopulmonar, retraso madurativo, estrabismo y el 26 de este mes tenemos que hacerle unas pruebas de digestivo en La Fe”, enumera la madre.

Los padres insisten en que la amputación de la pierna se debió a un error, por lo que piden que se investiguen las secuelas cerebrales y motoras del pequeño, para comprobar si están relacionadas con una “desintubación accidental” al serle retirado el tubo de oxígeno.

Ana, a sus 23 semanas de embarazo, comenzó a perder líquido amniótico, ingresando en el Hospital General de Castellón. A los pocos días nació su hijo prematuro “pero nació bien, 880 gramos y sin complicaciones”, comenta el padre.

Los problemas llegaron al mes, cuando el niño enfermó y estuvieron “dos días pinchándole en las femorales buscando una vía central”.

“La pierna empezó a ponerse de un tono morado. Pasaron entre siete y nueve días hasta que vino el cirujano vascular a visitar a mi hijo. La pierna pasó del tono morado al negro. Primero nos dijeron que quizás solo le amputarían la punta de los dedos. Después ya nos confirmaron que la amputación sería diez centímetros por debajo de la rodilla. Como bien nos dijeron, se equivocaron. Buscando una arteria perforaron una vena y esta se cerró, cortando el riego sanguíneo a la pierna derecha”, indica Vicente.

Tras la denuncia, los padres aseguran que desde el hospital nadie se ha puesto en contacto con ellos para darle ningún tipo de explicación, a lo que la Consejería de Sanidad emitió un comunicado donde alega haber actuado “de forma totalmente rigurosa”.

“En su momento se designó órgano instructor que concluyó desestimar la reclamación patrimonial planteada en relación al caso al entender que no existió negligencia médica alguna”, indicaba el escrito, a las alegaciones presentadas por la familia que no se rendirá hasta que hagan justicia con su hijo.

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